Nuestro Proyecto

Nace de la inquietud de una familia de Ronda apasionada de todo tipo de vinos, la familia Morales León. En 2003 adquiere una parcela de unas 4 Hectáreas, y en poco tiempo deciden que quieren plantar viñedo, esta parcela tiene el nombre de “Finca Lunares” y de ahí procede el nombre de la bodega.

Ronda siempre fue tierra de viñedos, hasta que entre finales del siglo XIX y principios del XX llegó la filoxera procedente de Málaga (una de las primeras en ser infectada en toda España) y aniquila la inmensa mayoría del viñedo de Europa.

Además, el cultivo del olivo se hizo más rentable y se abandonó la vid casi por completo. No es hasta los años 80, con la llegada del Príncipe Alfonso de Hohenlohe y Federico Schatz, cuando se retoma de nuevo su cultivo. A partir de aquí nacen nuevas bodegas como la nuestra hasta la veintena que somos en la actualidad, convirtiéndose a día de hoy en otro de los motores económicos de Ronda.

Esta veintena de bodegas, casi todas pequeñas y familiares, dotan a Ronda de una diversidad más que interesante.